martes, 1 de septiembre de 2009

Uno de Septiembre: Día de la Bandera Nacional

Hoy se inauguró oficialmente en Honduras el mes de las fiestas de independencia y también se conmemoró un año más de la Bandera, un símbolo patrio que a pesar de ser utilizado en buenas y malas acciones siempre nos evoca el fervor que tenemos por el país que nos vió nacer, donde quiera que nos encontremos.

El pabellón nacional fue creado según la historia en el año de 1866, durante el mandato del presidenciable José María Medina, bajo decreto legislativo número 84-95 y oficialmente celebrado a partir de 1995, año en que el ex mandatario del Partido Liberal (hoy fallecido) Carlos Roberto Reina, lo estipulara como tal.

Su apariencia es una combinación de azul turquesa con blanco, en cuyo centro se vislumbran 5 estrellas que simbolizan los estados centroamericanos, incluyendo el nuestro. Cada mañana de este mes, se procederá a izar el pabellón; cantar el himno, realizar actividades en torno al tema, sin descartar -como se ha venido acostumbrando- los actos represivos que seguro también saldrán en defensa del estado de Derecho, entre otros.

No obstante y muy a pesar de la crisis que se viva en el país, creemos firmemente que la gente sigue confiando en su patria y nos atreveríamos a decir que una gran cantidad de ciudadanos continúan teniendo respeto por el escudo, la flor nacional, así como por otros de nuestros distintivos (el árbol, el venado cola blanca), hombres y mujeres que legaron una herencia indestructible en el país, sin mancha alguna y que hoy nos hacen defender nuestra constitución y sus leyes.

Pero tampoco nos engañemos, lejos quedaron aquellos días en que en nuestros centros educativos (sobre todo aquellos del interior) se nos enseñaba a decorar las aulas, aprendernos las biografías de cada héroe o símbolo nacional e incluso a portar el uniforme con nitidéz como respeto a Honduras. En el presente la mayoría de maestros, lastimosamente manejan otra temática de acorde a las naciones modernas, cancelan clases, se ausentan por una o dos semanas o incitan a sus alumnos no tener consideración alguna los unos con otros.

Con todo y todo, nosotros queremos exhortarle hoy a que si es hondureño de convicción, crea hoy más que nunca en su país; en sus manos está la responsabilidad de heredarle un destino provisorio a sus hijos; inculcar valores y ética sigue de moda; practique el amor hacia sí mismo y a su prójimo.

Honduras para los Hondureños!